domingo, 22 de noviembre de 2009

Voleibol

'Para llegar donde estamos hace falta mucho trabajo'

Vanesa Rubio, capitana de la selección de voleibol de la Universidad Carlos III de Madrid, cuenta a Getafe Ocio las emociones, los momentos más duros y la necesidad de un buen entrenador para seguir cosechando los éxitos que durante estos dos últimos años han venido conquistando.

Parece que hacía mucho tiempo cuando una joven estudiante de Relaciones Laborales se matriculaba en la Universidad Carlos III. Le habían informado de que existía el equipo de voleibol, que tenía que hacer unas pruebas de selección para formar parte de su plantilla. Era su primer año en la Universidad y a sus padres no les parecía buena idea, pues ya formaba parte del Club Voleibol Leganés y el poco tiempo que le quedaba lo tenía que dedicar a estudiar.

Pregunta.- ¿Por qué elegiste la Carlos III para estudiar?

Respuesta.- Me dijeron que esta universidad tenía una de las mejores ofertas formativas de la Comunidad de Madrid. Los estudios que yo quería cursar eran de nuevo implante cuando entré en la universidad y me comentaron que esta universidad tenía mucho prestigio. Además, la conexión de transportes era una de las mejores opciones que tenía y no estaba muy lejos de mi casa.
Imagen del primer Campeonato de España que Vanesa disputó con la Universidad Carlos III.

P.- ¿Conocías la existencia de las actividades culturales y deportivas?

R.- Si. Debido a que juego en un equipo federado, el Club Voleibol Leganés, la mayoría de las integrantes de mi equipo estudian en la Carlos III por razones de cercanía. Además, mi entrenador del "Lega" es el director de deportes de la universidad, así que todo queda en familia. A parte, me comentaron que por formar parte de la selección de voleibol te daban dos créditos de humanidades o de libre elección, así que decidí que era una de las mejores opciones para ahorrarme tomar parte de esos cursos (ríe).

P.- Sabemos que tu primer año de universidad no formaste parte del equipo, ¿por qué?

R.- Bueno, como sabrás, ese era mi último año de juvenil, categoría en la que disputas tus últimos campeonatos de Madrid, tus últimos viajes para los Campeonatos de España... Además, ese año me ficharon en el equipo de FEVB, categoría que hace años era como la segunda división del fútbol. Eran tiempos difíciles para poder conciliar todo el aspecto deportivo con el universitario. Entrenaba diez horas a la semana más los dos partidos los fines de semana, apenas tenía tiempo para pasarlo con mi novio o con mis amigas, no tenía vida social, vamos. Encima, lo que mis padres querían era que el poco tiempo que tuviera lo dedicara a estudiar. Ese año acabé muy cansada de tanto viajar, de soportar entrenadores que no te daban las gracias por el esfuerzo tan grande que estaba haciendo...

Ataque de Vanesa en un partido contra Autónoma

P.- Entonces decidiste dejar el equipo...

R.- Así es. Las vacaciones de verano fueron para reflexionar sobre lo que quería hacer con mi vida. Ese primer año de universidad no fue muy bueno ya que apenas aprobé tres asignaturas, así que debía decidir qué camino tomar, si el de dedicarme cien por cien al deporte o, por el contrario, centrarme en mis estudios que, al fin y al cabo, es lo que me va a dar de comer. Así que elegí la segunda opción. Dejé el Club Voleibol Leganés para siempre y decidí realizar las pruebas para entrar en la selección de voleibol de la UC3M. Creo que es una de las decisiones más acertadas que he tomado en mi vida.

P.- Al jugar en la Universidad tienes mucha más libertad, ¿no es así?

Una de las fotos preferidas de Vanesa, en Almería

R.- Si, es verdad. De las diez horas semanales que entrenaba en el otro equipo he pasado a cuatro. Si un día no puedo ir a entrenar por cualquier cosa no importa. Es más relajado, no se te va la vida en ello y, además, es más divertido. El primer año teníamos un entrenador que era de lo más cachondo, hacía los entrenamientos pensando en la diversión y nunca en la competición. Aun así, quedamos subcampeonas de Madrid y accedimos a la fase final del Campeonato de España, que se celebraba en Granada.

P.-Ahí fue el comienzo de una saga que todavía continúa...

R.- Exactamente. Los años pasan pero la gente sigue continuando en el equipo. Las más veteranas llevamos casi siete años jugando, conociendo a gente que nos aporta su granito de arena y que tiene las mismas ganas de jugar al voleibol que el resto. Pero para llegar a donde estamos hace falta mucho trabajo, y muy duro. Entrenamos para mejorar, pero a veces, cuando crees que los partidos son fáciles, pierdes las ilusiones al ver que el rival no era tan asquible como pensabas. Lo más gratificante de todo es cuando ganas el Campeonato de Madrid y te dicen el destino: Granada, Madrid, Almería, Tarragona... Todos esos campeonatos los hemos disfrutado como niñas pequeñas y hemos exprimido cada partido para sacar la misma conclusión: adoramos el voleibol.

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